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miércoles, 23 de noviembre de 2016

Nebulosa paralela

Al menos fuimos coautores esculpiendo sentimientos numinosos
catalizados por la salvia de alguna nebulosa paralela
 
Aún así todavía me gustaría arrancarle de un beso
todo aquello que le hace dudar sobre mi capacidad de amarlo

El asunto sería poder colarme en una estrella fugaz
para luego abordarlo con la boca abierta.



domingo, 24 de julio de 2016

Así estamos, querida tocaya



Mujeres que corren con los lobos
Clarissa Pinkola Estés

Cuenca endorreica

A ella el tiempo se le pasó, bastante
pero ella se había quedado con la sensación
de que iban a volver a encontrarse
y ella lo iba a sacar a bailar,
como el viento lo hace con las hojas de invierno
a la vera de la vereda
y que iban a volver a arder en la mirada,
hasta no poder postergar más el deseo de sacarse hasta las ganas
de irrigarse mutuamente costado a costado
de repicar en una fogata como el cuerpo de dos leños
que perduren lo que alumbren, que no importa más que el momento.

domingo, 10 de julio de 2016

Das Unheimliche

Sostenida del extremo de un sueño, me empuja cierta fuerza. Conmigo empiezan a gravitar una cantidad considerable de personas y de objetos en torno. No sé quiénes son aunque creo conocerlos. Se me aparece extraño, el hecho de que aún en la picada consigo acomodarme: me extiendo sobre la cama donde yazgo recostada y me aferro con un movimiento precisamente calculado a su respaldo. Me suena aún más extraño que digan que en la base hay muertos, mientras que yo no me llevo puesto ni un rasguño.

 

domingo, 26 de junio de 2016


  En tanto alma, más que hija de mis padres, me considero y por consiguiente, aprendo a valorarme como Expresión del Cosmos.

domingo, 3 de enero de 2016

El Cisne Negro

Dirección: Darren Aronofsky
(sí, sí: el mismísimo encargado de Pi)
Año: 2010


No puede ser más sincronístico este hecho: recibir el año nuevo decidida por curiosidad a mirar la película El cisne negro y destilar en su transcurso las lágrimas que me indicaban que estaba proyectando la médula de mi vida en otro contexto. Que se realiza hasta en el símbolo donde se muestra el intento de una psique desesperada por querer cruzar los límites arrancándose obsesivamente la piel.
Todos siempre supimos la historia: aquella de las hermanas gemelas opuestas de raíz, una que viste de luz y la otra menos conocida porque yace en la sombra, quienes no sólo van a hacerse la idea de entablar diálogo y reconciliarse, además van a tener que recrear el matrimonio sagrado: fundirse explícitamente para dar lugar a una mayor integridad, como cuando el principio femenino y masculino se sintetizan en un un nuevo ser...
Aunque para atravesar el proceso tengamos que ponernos de rodillas ante la crudeza de los modos con los cuales suele irrumpir nuestra Sombra, o Cisne Negro quien viene a quebrantarnos los cimientos de una estructura uniformemente sostenida, rígidamente mecánica y previsiblemente preparada. Como cuando encarnando el papel del Hades griego nuestro Señor de los Muertos arrebató a la doncella Perséfone de su perpetuo confinamiento en el útero de su polarizada madre. Donde es la fuerza del deseo, de la espontaneidad, de la astucia, de animarse a correr y a pedalear riesgos, de la sensualidad, de las sinuosidades, de la liberación, que vuelven a dar curso a la fluidez de la creatividad, de LA VIDA, porque nada podía latir allí donde nada entraba en movimiento. Con la templanza de saber que cuando nos decidamos a salir a la escena como Cisne Blanco lo haremos perfectamente renovados.
Dice Liz Greene que "en el seno de la psique hay un impulso hacia el crecimiento, que exige un cambio constante de aquellas formas mediante las cuales aquél se realiza. Lo quiera o no, el individuo debe crecer, y el ciclo del crecimiento incluye necesariamente un período de muerte, decadencia, nueva germinación, gestación y nuevo nacimiento. En la totalidad de la naturaleza se confirma este principio". 

martes, 24 de febrero de 2015

Mundo interior, mundo exterior (A. Hofmann)

     Albert Hofmann se hizo notablemente conocido y admirado, con fundamento, por habernos dado a la luz a la LSD (dietilamida de ácido lisérgico), por haber sido el autor del más célebre paseo en bicicleta cuando viajaba entre los efectos de dicha sustancia, y además creo que se merece nuestros más profundos respetos por haber llegado tan lúcido a su ancianidad. También en el campo de la química ha realizado otras importantes contribuciones. Por otro lado, le debemos su aporte decisivo a la resolución de los Misterios de Eleusis (Grecia), donde se celebraban experiencias extáticas como consagración a los ciclos de la naturaleza y el empuje hacia los estados ampliados de consciencia conseguidos allí era ni más ni menos que el cornezuelo de centeno, precursor de la LSD y base de la pócima kykeon. Sin embargo, poco suele comentarse sobre su cosmovisión, la cual fue forjándose desde su temprana infancia y se plasma en una serie de ensayos compilados bajo el nombre Mundo interior, mundo exterior. Nos inicia a la lectura un brillante prólogo de Josep María Fericgla (un viejo conocido en el ámbito de las sustancias psicoactivas), quien nos da una idea muy atinada sobre la importancia del paso por esta vida de Albert. En los textos predominan, expresados en un lenguaje tan sencillo como preciso, temas como la relación entre la mente y la materia, la configuración de la realidad explicada desde la didáctica metáfora "emisor-receptor", la amplitud de la consciencia y la reincorporación del ser humano a la naturaleza como condición para recobrar el sentido de la vida.



    El libro en su total extensión es de sobra interesante como recomendable. Aquí sólo voy a mencionar (curada de espanto de mis comentarios kilométricos) una idea que Albert reverbera, la cual encuentro afortunadamente con asiduidad en los autores que estoy frecuentando y que se me evoca en mis más modestas pero no menos asombrosas observaciones cotidianas. Consiste en que la creación misma, el funcionamiento de la vida* constituye una prueba tangible de la existencia de un plan en diversas configuraciones cuantas formas de vida existen y a partir de allí puede rastrearse una inteligencia que nos precede y nos sucederá a todas las criaturas, a la cual podría llamársela divina, y con ella, una realidad espiritual trascendente a la religiones ortodoxas y dogmáticas que ha fabricado la humanidad. Esta realidad nos vincula a todos los seres como integrantes de la naturaleza en una causa común que nos confiere un lugar en el mundo, puente para una mayor confianza en nosotros mismos que despeje finalmente la incógnita del egoísmo. Cabe destacar que en la emergencia de la realidad Albert nos sitúa como co-creadores. No obstante, no reniega de la ciencia, por el contrario él aclara que su actividad en la química lo acercó a estas inquietudes. Entonces nos muestra a lo largo de sus textos cómo las disciplinas científicas y la espiritualidad en realidad se complementan, siendo ambas necesarias para la experiencia del conocimiento y la vida del ser humano, porque es del modo en que las practicamos donde está el quid de la cuestión.
    Sin más, les doy cita con el libro, cuyo enlace para descargarlo ofrece gentilmente el sitio Contracultura.

*Nota al callo del pie: desde los mecanismos que subyacen al ADN hasta el proceso de fotosíntesis mismo, ni qué hablar de la complejidad del trabajo que desempeña nuestro sistema inmunológico o nuestro organismo por entero cuando se asocia con la voluntad y es capaz de poner en ejecución una idea previamente concebida... si mis conocimientos fueran más amplios, seguramente podría citar más ejemplos.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Huella espontánea nocturna

circundan a la luna
las nubes agotadas de tanto llover
no están abrazadas
pero ahora se sitúan amables
se cargan de la luz
de un rayo ausente
y acortan el frío que levantó el agua 








PD: Como no contaba con mi astucia ni con una buena cámara para capturar a esas bellezas de improviso, recurrí a la red que nunca nos falla y me encontré con esta preciosa imagen; si a su autor le molesta que figure aquí, de inmediato la quitaré... pero bueno... al fin y al cabo creo que en este cuadro no hay sino una reunión de autores entre la mano humana, los astros y la Naturaleza... de todas maneras, ya sabe que no me rectifico de lo primero que escribí.

domingo, 5 de octubre de 2014

No le importan

sus ojos le sonríen a ella
sus manos le danzan
sus caderas le imprimen
el ritmo a la marcha

es lunes a la mañana a las ocho
y hace un viento que te acorrala contra las paredes
pero a ella el viento la empuja
y no le importan ni el lunes ni la mañana ni las ocho.

Ilustración:  Ciervo Blanco

domingo, 2 de diciembre de 2012

De a partes

"mil cabezas tiene Purusha, mil ojos y mil pies"
pero aquí Purusha anda de a fracciones infinitesimales
Purusha dividida
Purusha reducida

me quiere como quiere
                                                 ¿cuál porción de la parte prefiere?
cuando me nombra me escapa
                                                  ¿qué rol me atribuye su necesidad? 

me resguardo yo misma en ciertas partes,
y me separo,
entonces se me contradice, se me participa y se me niega 
me reconozco, a pesar de mí


Referencia: En Rig-veda, un antiguo texto sagrado de la India, Purusha es «la Persona», es decir, la conciencia original que está detrás del mundo.
"Los miles de cabezas, ojos y pies del Purusha son los miembros de los hombres y otros seres, pues lo importante es que Aquello que conoce en y a través de cada individuo es Dios mismo, el atman o yo del mundo", en El Camino del Zen, por Alan W. Watts.

lunes, 17 de septiembre de 2012

La Invención de Morel


 "Creo que perdemos la inmortalidad porque la resistencia a la muerte no ha evolucionado; sus perfeccionamientos insisten en la primera idea, rudimentaria; retener vivo todo el cuerpo. Sólo habría que buscar la conservación de lo que interesa a la conciencia".

     Encerrada en un paréntesis, como disminuida o puesta allí para ser recogida por algún curioso se encuentra una de las frases que más se me aprehendió.


     Puede que La invención de Morel haya convertido a Adolfo en un visionario, quien se ha anticipado en el periplo que nos conduce la literatura a lo que a mi parecer se trata de la teoría más fascinante que ha gestado la ciencia en el último tiempo y la cual incluso a una fugitiva declarada de la matemática y la física como me reconozco, le ha provocado atreverse a hacer pie entre unos planteos de una profundidad oceánica que aún redactados en su propio lenguaje al día de hoy le resultan difícilmente descifrables. O quizás, cautivada por una teoría que se atreve a presentar sus postulados como una superación de las concepciones físicas predominantes, el paradigma holográfico se inmiscuye con la misma magnitud en la interpretación de los temas a los cuales tengo alcance. Indaga sobre una realidad primigenia, fuera de nuestro alcance habitual, donde materia y espíritu forman parte de la misma identidad, desde lo no-manifiesto emergiendo hacia lo manifiesto, donde no somos sino solamente integrados en una misma conciencia.

     Se trata de un relato desplegado en torno a la desesperación de quien comienza a vacilar de sus propias creencias que incluso se resguarda bajo el anonimato. La verosimilitud oscila entre las posibilidades de la alucinación, la enfermedad, los sueños y la locura, en síntesis con elementos que no terminan de cobrar sentido como la abrupta irrupción de un grupo de seres cuyo extraño comportamiento se mueve en un eterno retorno nos hacen vacilar sobre la naturaleza del intrincado enigma que habita en la isla solitaria. Cuando descubrimos que tiempo y espacio pueden quebrarse, entonces sabemos que la realidad está trastocada, lo poco de fiable que le quedaba a la percepción cerebral se resigna y la especulación se instala. El deseo de superar la mortalidad alguna vez invocado por cada hombre y mujer se ve condensado en la controvertida figura de un hombre, confundido entre la ciencia y sus ambiciones egoístas en la consecución de una invención que favorezca eternamente a su amor. La aspiración a la felicidad y a la libertad participan en autointerpelaciones que van construyendo la trama, yuxtaponiéndose con la realidad paralela. Pero persiste fundamental la mirada que pone en marcha su funcionamiento, su presencia proyectada, su simulacro de vida. ¿Dónde vive mi esencia, dónde soy más real? Nos constituimos mediante los actos de los sentidos, nos aparecemos para el otro. Al igual que cuando las energías cuánticas existentes como cúmulos de posibilidades en ondas, carentes de forma material definida, al ojo del observador desaparecen dando lugar a la materia. Nos conocemos como uno cuando reconocemos a los otros. Y jugamos a las escondidas con la percepción. Nos hacemos necesarios y a esa distinción la erradicamos, innecesaria.

"Al hombre que, basándose en este informe, invente una máquina capaz de reunir las presencias disgregadas, haré una suplica. Búsquenos a mí a y Faustine, hágame entrar en el cielo de la conciencia de Faustine. Será un acto piadoso".

sábado, 25 de agosto de 2012

Incluidos



Conteneme como el tronco a los años,
te contendré como los sueños a los traspiés

Ni de los desastres me excluyas,
figurame irresponsable y amame aún ante esta confirmación

Luego quereme más cuando a este maya 
volvamos asequible la perfección de los instantes de amor,
que de tanto anhelar a veces quedo estancada en el intento

No te culpes, culpanos
No nos apesadumbremos, crezcamos en el alma que aprende de la aurora
Al fin y al cabo, la sombra no es más que la cara reversa de la luz,
oscuridad que parece parir todo lo factible 

martes, 24 de julio de 2012

IV

     Si compartir supone inmanente la partición, combinemos nuestros seres en la comunión y practiquemos con ella, la unión. ¿Y si comunimos?