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sábado, 14 de octubre de 2017

Mal todavía

"Persuadiendo al otro de que tiene lo que puede completarnos,
nos aseguramos precisamente de que podremos seguir ignorando qué nos falta".
Jacques Lacan, seminario 11, clase X.

"This is love, this is porn"
Damien Rice, I remember.

"Gozar, es tan parecido al amor.
Gozar, es tan diferente al amor".
Charly García, Fanky.

Pensamientos acerca de él acechan mi sistema circulatorio.
Las estrellas de esta noche me remiten a aquella otra noche radicalmente extemporánea.
Prístinas y más imponentes que las nubes detrás de cuyas siluetas cuales fulguran.

Él, que de repente se aprestaba a tomar parte y se acomodaba en mi balcón,
que me advertía que no íbamos a tener sexo
mientras hundía su nariz morena en una copa de vino tinto.

Su cuerpo, que pese a todo yo le escudriñaba con sigilo,
sobre el cual bailaba alguna camisa elegante
que solía usar a manera de uniforme, sobre alguna remera

Era extraordinariamente notable, como a ese cuerpo todo le quedaba tan acorde
Incluso la arrogancia que solía escapársele, quiero creer yo, siempre sin querer
Gestos enajenados que yo lo abrochaba como perteneciendo a algo que se me figuraba como de una belleza digna de valía

Él que se obstinaba en querer evidenciarme cómo yo le endilgaba atributos a mi capricho,
Él que en otras ocasiones se esmeraba en mostrarse como ejerciendo la más piadosa humanidad.
Nuevamente, su cuerpo…

Cómo sus manos curtidas envolvían las mías,
cuando me decía lo que yo escuchaba como una declaración de aproximación asumida.
Su cuerpo sobre el mío después de los casi 6 meses que duró nuestra abstinencia mutua no consentida.

Ese semblante señuelo de guerrero sensible que me atravesó tanto,
en sus abrazos de embriaguez cariñosa,
en su cruce hacia mi sexo cuando eyaculaba sangre menstrual.

Era puntual, venía una vez al mes,
Brindábamos con fluidos corporales, se llevaba algunos ajíes y me dejaba el calor.
Pero siempre fue mi orgullo de mujer herida, la que quiso amarrar su perversión a mi cama.

Todavía me parece verlo por ahí.
Últimamente se me presenta en sueños.
En uno de ellos se lo llevaba la policía y desperté angustiada.

Mal que me pese, lo que me daña me cautiva y me desborda.
Y aunque le haya sustraído mi vida a su influencia,
lo sigo teniendo plantado a una maceta.

jueves, 12 de octubre de 2017

Reconciliación / Quirón en Casa 4


Ella pensaba de sí misma que,
brindándose a su ser más preciado,
le estaba otorgando lo que se dice lo mejor,
Alojaba y sostenía en el cuenco de sus brazos,
que cada tanto desarmaba
para acercar los bocados de la papilla asfixiante recien preparada,
o para atender a sus eructos que en ese entonces eran provechitos,
que quizás no era la comida lo que más importaba
pero le bien-decía la vida,
a su manera,
porque eso es lo que se llama el amor.
Al fin y al cabo, ¿quién se atreve a definir el amor?
Yo, le prendo nombres con alfileres, por suerte no llegué a prenderle velas.
Según pasan los años, creo
todo lo que se hizo del amor para mí, hoy me alcanza.
Lo que pienso que queda por hacer, corre sólo por mi cuenta.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Buscando camorra


    "En las tribus primitivas o comunidades agrícolas, todos se conocen, cada uno se relaciona personalmente con el otro. Los retardados y deficientes mentales no son recluidos en instituciones, porque la comunidad simplemente los tolera. La gente se ríe y dice: "Bueno, tú conoces a fulanito". Recuerdo que al llegar a la aldea donde creí, se acercó un hombre que dijo: "mi padre es cleptómano. Roba todo lo que pilla. Si les roba algo, por favor no llamen a la policía. Hablen conmigo y yo les devolveré todo". Así, el pobre viejo cleptómano no necesitaba ser internado. Todos conocían su problema y lo compensaban. Esto es relacionamiento personal. E, incluyendo su problema, pertenecía personalmente a la comunidad. En una sociedad así, hay menos delincuentes y menos gente en el manicomio. La sociedad ampara y soporta al individuo, dándole un margen de libertad; las personas se encogen de hombros y perdonan, como diciendo: "Paciencia, él es así". La gente es aceptada tal como es. Eso es lo que perdimos. Eso es lo que debemos recuperar de algún modo". Marie Louise von Franz en El camino de los sueños.

    Puede resultar muy armonioso, pacifista, edulcorado, casi amorrado a los modismos nueva-erísticos (la raro-fonía del neologismo corre por mi cuenta) que pululan en la actualidad, leer este párrafo abstraído de algún hecho tan concreto como carnal. No obstante, lo que me ha enseñado mi propia y singular experiencia es que no voy a disponerme a dejarme influir por actitudes hostiles de personas que poseídas por su malestar interno no cesan de lastimar e imponerse en un entorno que justamente aunque incoherentemente, manifiestan, querer ecológico.

    No es que me considere mejor que nadie ni con facultades para detentar un poder de policía de señalar lo que está bien o mal, lo saludable o lo patológico; todo lo contrario a creerme egresada de la superación personal. Antes bien, siendo consciente de mis dificultades y postulando a la preservación de la salud mental como una garantía inexcusable en las actividades que desempeño, prefiero sacrificar mi pertenencia a esos círculos. En este sentido, me declaro abiertamente intolerante a todo aquél que ande buscando camorra, o que ose hacer tambalear la libertad de la alegría. 

    Entiendo adonde apunta el texto transcrito, como también que se trata de un extracto de una entrevista más global en la cual se intenta converger distintos temas. Yo me cuento entre quienes piensan que gran parte de los que en nosografía psiquiátrica se conocen como trastornos, son productos en los cuales las familias trasuntan los modos de relación de una sistema económico-político-social-cultural (muchas veces no consiguen escapar a ellos) . Pero me temo que una consideración tan inocente por hipotética puede llegar a lindar con una complacencia peligrosamente generalizable, que fomenta no hacerse cargo de los efectos que genera, esta vez, el individuo que no se hace responsable de su presencia en el mundo. La cualidad asombrosa del ser humano es la de poder manifestarse tanto a través del individuo como del colectivo.

jueves, 7 de septiembre de 2017

Amor líquido

Radicando en un sistema de vida donde la incertidumbre se derrama sobre los vínculos humanos y provoca el divorcio de sus átomos al punto de volverlos frágiles, inconstantes, volátiles, inciertos, huidizos, imprecisos, innominables, desconfiados, sospechosos, inverosímiles; al decir de Zygmunt Bauman, basados en alguna "conexión que no debe estar bien anudada, para que sea posible desatarla rápidamente cuando las condiciones cambien".
Esta modalidad, acaba siendo prevaleciente y por esta razón, puedo registrarla como la logística de un sistema de vida cuyos movimientos incalculables sacuden los vínculos de la forma que lo hacen con las economías de los países. Y todo legitimado, con el agua bendita de la nueva era que propone prescindir de la regularidad y en cambio, desapegarse, fluir sin un fin, tan sólo concentrarse en el aquí y el ahora pero con la misma fachada que la religión tradicional, porque se destaca que la realidad es una ilusión y la forma de emanciparse es trascenderla, como antaño se pretendió llegar al mismo objetivo desatendiendo el interés sobre el cuerpo.
Entonces, sita en este sistema de relaciones líquidas, pienso que atreverse a cultivar (derivando todas las implicancias que tiene este concepto en agricultura) el amor como tarea constante y voluntariosa en sus diversas manifestaciones, es un acto contracultural y hasta revolucionario.


miércoles, 2 de agosto de 2017

Esta cálida incertidumbre

"Algunas presencias resultan bienhechoras por su sola manera de ocupar el espacio. Por el hecho de estar allí, el espacio dejaba de ser neutro. Yo no sé demasiado bien cómo decirlo. En su presencia y en su proximidad siempre experimenté la sensación de que se formaba una especie de círculo que nos envolvía a los dos en un "interior" compartido, algo así como un abrigo".
Jean Toissant Desanti en Historia de la razón, de François Châtelet

     La dicha comienza a vislumbrarse por todos lados. Las caléndulas vuelven a asomar de una maceta en el balcón. Ahora el sueño de aquella noche se hace retrospectivo: los tiburones blancos, naturalmente, no tienen que depredarle a este estado. Mis cabellos se sacaron el paraguas y beben del agua de lluvia, se acomodan al ritmo de una bicicleta que no esquiva el trueno que Zeus no lanza iracundo. Si aprendí bien, en este último tiempo, es que nada tiene que ver el amor con un vértigo irresoluble que a la vez que nos apelmaza la tierra, nos va pudriendo las raíces. Cuando la incertidumbre se me mete en el pecho, ahora me ofrece su costado más atento, el de una cálida admiración que no deja de sorprenderse, de que vendrá un brote de mil alegrías relevante de los mismos colores o aún mejor. Con una delicadeza que se me acurruca entre los pies y me viene a decir como salido de un día de primavera que nos quedemos retozando un rato más.


viernes, 7 de julio de 2017

Relief

Un sentimiento de profundo pero singularísimo afecto me inspiraba mi amiga Morella. Llegué a conocerla por casualidad hace muchos años, y desde nuestro primer encuentro mi alma ardió con fuego hasta entonces desconocido; pero el fuego no era de Eros, y amarga y torturadora para mi espíritu fue la convicción gradual de que en modo alguno podía definir su carácter insólito o regular su vaga intensidad.
Morella, Edgar Allan Poe.


Este estado de la atmósfera cuando las tendencias emocionales terrestres parecen coincidir en la sensación dominante y casi devota de que no se sabe cuándo, pero que la lluvia nuevamente es inminente y necesaria. Me encanta esta lobreguez y su aroma mistérico consolidado. La miríada de nubes. Por sus pálidos grises se hincan luminosidades cobrizas cuya procedencia desconozco pero que por esta causa refuerzan mi desconcierto erotizado. La mirada. Deja de observar de tan capturada por el paisaje en torno. Son estos maravillosos recortes de la cotidianidad que me exilian de un recuerdo en el que ya no quiero volver a detenerme, de que hace una semana me concentraba una seguidilla de punzantes mordeduras en el estómago que no me dejaban dormir ni simplemente sentarme a estar. Es cierto que las papas estaban frías, pero también podría haber llamado con su nombre a aquel dolor. Sólo para complacerme con darle alguna explicación seguramente hecha de mis propios desengaños. Sucede que cada vez que vuelve a dar con el fundamento de mi sexualidad, se produce un desgarro que me dura por un mes y no sé si algún tiempo más. Empero podría asumir el valor de renunciar a obstinarme en algo que simplemente sucedió como podría ocurrir con tantas otras posibilidades que no cesan de rizarme los cabellos y volver a humedecerme esta vagina maculada. Pues bien, esta tarde el trueno partió el acostumbrado vértigo urbano. Desde la semana pasada el corazón viene sacudiéndome la cabeza de todos aquellos afectos tristes que me venían intoxicando con esperanzas fútiles y rencores que no me merezco. Bien podría haber muerto de indigestión, muerto o vuelto a nacer. Como sea, no pienso dejarme caer en la pusilanimidad que es a la vez una falta de respeto, la de pretender asociar simbólicamente la lluvia con la tristeza, todo lo contrario, el chubasco matinal me mostró las marcas galopantes al óleo de la correspondiente higiene mental. Me siento crecer y ahora bien puedo imaginar que los dolores son por estar rompiendo un nuevo cascarón... como Sinclair.

jueves, 6 de abril de 2017

A cualquier hombre en mi vida

Yo lo quise como una nena caprichosa
la nena vulnerable, a la que todos abandonan
Sólo para mí y para jugar al amor de un solo modo posible
Primero aprendí a mandarlo a la mierda
Luego descubrí que esa mierda era sólo mía
Que yo la fabriqué mediante la descomposición de los hilos, los más firmes del tejido
que habíamos estado armando
Que sólo yo había puesto semejante énfasis en los agujeros.
Más tarde aprendí a recoger mi propia mierda, a usarla de una forma más decente para ser capaz de desearle lo mejor.
A él también.
Alguna otra vez volveré a recordar el valor de la mierda 
para no volver a pudrir lo que él también quiera que sea.
Lo que tenga que ser.


jueves, 12 de enero de 2017

Memorias

Una persona se acordó de mí.
Me rastreó como se buscan hoy día las personas, por Facebook.
Resulta que durante diez años se había guardado como una fotografía (de ésas en las que uno sale favorecido), una magnitud de detalles que yo ni siquiera imaginaba que alguna vez hubieran acontecido.
Los trajo nuevamente a la existencia con sus palabras.
Y yo seguía inconexa, sin conseguir registrar mi compañerismo.
Sólo un tímido paseo cargado de apuntes, hasta Pellegrini.
Pero aún así surtieron efecto y sin importar por qué, sentí sus memorias como un abrazo mullido de afecto.

lunes, 9 de enero de 2017

Vehemencia

es una palabra que adecuadamente podría calzarme más a menudo
porque me arde no sé si de dentro hacia afuera o viceversa
o ya no importa más que sólo el hecho de que sé que me sienta bien
porque me ilumina las mejillas con el color del fuego
pero de una tonalidad bien distinta a la de la vergüenza
y me gusta porque zozobra, sacude y se atiza en una risa resonante
entusiasmo descubierto que alojaré cuidadosamente en un cuenco 
al amparo de las pródigas alas de Mercurio
 para que nunca jamás se opaque

jueves, 29 de diciembre de 2016

No te puedo, no te quiero, no te voy

No te puedo odiar a pesar de, lo que mi mente interpreta, como desaires.
Porque no es justo, que yo mida así la realidad.
No te puedo querer menos. 
Que yo quererte quiero, con el mismo amor con el que arriban tus aproximaciones.
No te quiero odiar porque cuando empiezas a hablar, tu boca engulle todos mis sentimientos hostiles y acaba con la ira apelmazada.
Y eso que me llevás no sé adónde pero con toda la paz.

No te voy a odiar porque siento que te amo. 

domingo, 18 de diciembre de 2016

Lo único que importa


Se me han escapado las ganas, la fuerza y la voluntad
de tener ganas de algo
y eso me mantiene en vilo

Ya no me concierne si te vas a la mierda
o si de sopetón la mierda decide devolverte
y retomás el circuito de desandar tus pasos erráticos

La libido, Eros, la pasión
o comoquiera decida llamársele
ha vuelto a acariciar mi cuerpo
y ahora es lo único que importa

lunes, 7 de noviembre de 2016

Me sobran las palabras

palabras que no osan repercutir en el cuerpo
y no atinan a surcar la intensidad caleidoscópica del alma

sustancia y resabios de un material tan insuficiente como desencarnado
pieles testigos de otras murallas (que me quiero arrancar a los 33ºC) tan evanescentes como extrañas

se empecinan en seguirle los rastros a una experiencia que también se pretende sensata
pero en su discurrir se confunden con las huellas de otras memorias, otras gentes

y colapsan, se me estallan los sentidos fugaces,
en el cielo salpicado con mojones de nombres extraviados

últimamente me sobran las palabras para casi absolutamente todo

domingo, 16 de octubre de 2016

La dicha del querer a alguien

Esa inexplicable sensación de concebir adorable todo lo suyo
De registrar su ausencia como el incremento de aquél sentimiento
De aprender a regocijarme en la dicha del querer a alguien y manifestarlo
De asumir que no quiero arriesgarme a someter este cálido y real cariño al capricho de exigirle alguna expectativa
De ofrecer lo que esté a mi alcance y atender a recibir lo que de corazón está procurándome

sábado, 3 de septiembre de 2016

Danza de consideración

haberme entregado en cuerpo y alma hasta acabar sitiada en una aridez
por descuidada, por desatenta 
por mis también idénticos demonios
en la mismísima fuente sagrada
descender con la fuerza de las circunstancias hacia las raíces
buscando el agua para volver a fluir
en la templanza de quien todo lo comprende porque el todo la contiene
porque todo está lleno de amor para hacer simpatía

(y el que busca, encuentra...)
y regenerarme en una danza que simbolice toda la consideración que puedo infundirme esta noche




La canción expresa las dificultades que sobrevienen en el destino del amor entre un muchacho de origen turco y una joven, armenia. Más o menos como las delicadas vicisitudes que frecuentan el amor de a 2, el amor del todo y el amor al sí mismo cuando intentan caminar juntos.

domingo, 24 de julio de 2016

Así estamos, querida tocaya



Mujeres que corren con los lobos
Clarissa Pinkola Estés

lunes, 11 de julio de 2016

Sístole y diástole

Colecciono las muestras de afecto como piedras cuyos singulares rasgos fueron brincando directo hacia mis bolsillos y se me enhebraron al cuerpo.
Me cargo de energía con un puñado de canciones y pequeños detalles ponen en marcha sístole y diástole.
Me empeño en remendarme día tras día, y aprecio el conseguir la tela en los retazos de sueños que bondadosamente acuden a mí en silencios nocturnos, en los errores que trato de revertir a hazañas.
Pedaleo en un entusiasmo y una curiosidad aniñadas que no obstante me emplazan en cierto lugar acogedor llamado la Tierra.
Reconozco al Sol como padre y a la Luna como madre, custodios de mi escala de fractal de vida universal.

Procuro seguir a la Naturaleza como maestra, contenedora pujante en el orden y en el caos
Y siempre vuelvo a lavar mis pasos en danzas que espabilan mis células.

domingo, 10 de julio de 2016

Das Unheimliche

Sostenida del extremo de un sueño, me empuja cierta fuerza. Conmigo empiezan a gravitar una cantidad considerable de personas y de objetos en torno. No sé quiénes son aunque creo conocerlos. Se me aparece extraño, el hecho de que aún en la picada consigo acomodarme: me extiendo sobre la cama donde yazgo recostada y me aferro con un movimiento precisamente calculado a su respaldo. Me suena aún más extraño que digan que en la base hay muertos, mientras que yo no me llevo puesto ni un rasguño.

 

miércoles, 6 de julio de 2016

vos estabas de espaldas yéndote quién sabe a dónde
yo volvía a quedar sin manos y pies como una nena vulnerable
ambos arrojados descarados
aparecidos en la mitad de una hoja
suspendidos por una logorrea de mil vacíos

domingo, 26 de junio de 2016


  En tanto alma, más que hija de mis padres, me considero y por consiguiente, aprendo a valorarme como Expresión del Cosmos.

miércoles, 15 de junio de 2016

corro
canto
danzo
medito
escribo
para nada
Y PARA TODO