domingo, 18 de junio de 2017

Un hombre llamado Ove (Suecia, 2015)


    Porque por suerte no sólo se trata de la truculencia de Lars Von Trier en Escandinavia. Y tanto allí como aquí la gente puede llegar a ponerse tan molesta que a uno le cuesta conseguir su propio suicidio tranquilamente. Si se me permite, voy a decir que la historia está construida con un nivel de dramatismo en su punto justo y un humor bastante ingenioso. Sin golpes bajos, admite verse de corrido aún en sus casi 2 hs de duración. Y al final recuerden que puede ratificarse eso que se dice, que en el fondo uno tiene el corazón grande.


martes, 13 de junio de 2017

Hechos conscientes

"Donde vosotros veis cosas ideales, veo yo cosas humanas, ay sólo demasiado humanas".




Ecce Homo:1908
Friedrich Nietzsche
(sigue siendo un alivio tenerlo a mano)

jueves, 11 de mayo de 2017

Apuntes mientras leo Psicología de las masas...

*Entre tanta indagación de las masas: efímeras y duraderas, homogéneas y heterogéneas, naturales y artificiales, yo sólo puedo pensar en esto...

*Parafraseando a Ricardo Arjona: Ayúdame, Froi, que no cesa de abrírseme el apetito.

*De repente (págs. 102-103) no sé si estoy leyendo psicoanálisis o un cuento de terror: "un niño desesperado por la pérdida de su gatito declaró paladinamente que él mismo era su gatito, empezó a caminar en cuatro patas, no quiso sentarse más a la mesa para comer, etc...". No bastando con eso se pone ultra-truculento capaz de erizarnos hasta los folículos pilosos recientemente escindidos: "la sombra del objeto ha caído sobre el yo".

*Ya lo publicaba en 1923 el libidino-sísimo dr. Freud y todavía no aprendemos: "el enamoramiento conlleva cierto perjuicio para el yo". Aún más "el objeto llega a poseer todo el amor de sí mismo del yo, ha devorado al yo"... y por último, este remate: "el trecho que separa el enamoramiento de la hipnosis no es evidentemente muy grande". Así que... ¡a dejar de enamorarse, pebetes y pebetas!


La canción es monótona, repetitiva, cursi, empalagosa, si se quiere mala!
pero dieron en la tecla con las notas de ese acordeón.

domingo, 7 de mayo de 2017

Efecto emulsión

Retengan esta fecha: 7 de mayo de 2017.
Claramente éste será recordado como el día en que engrasé el 25% de los utensilios de cocina que uso habitualmente, en vistas del que se ha convertido en mi objetivo máximo este último mes: la consecución de una crema natural. Evidentemente me pasé de grasosa, y cuando no, de graciosa. Resueltamente podrá pensarse que estoy jugando a hacer lo que nunca hice durante mi tierna infancia: menudo material para los psicoanalistas. Pues bien... con el tercer intento de emulsión en vías de devenir crema reposando en la heladera... y cruzando los dedos, saludo amablemente a todo quien quiera ser incluido por mi cortesía. Crucen los dedos y gambas por mí, que la Providencia sabrá contemplarlos en sus brazos.

sábado, 6 de mayo de 2017

Punto de inflexión

Me gusta el punto de inflexión en que algo decanta en otra cosa. A verdad decir, me atrae el cándido juego logrado. Resulta que el multiformemente inagotable Imposible justo viene a querer truncarle la paciencia y entrarle por los costados a la señora Certeza Confór, tan definitivamente redonda y cerrada sobre sí misma. Si el Ouroboros se come la cola, la Certeza se traga la lengua. Entonces, el ridículo del Imposible pulula la escena, de lo más jovial la señora Confór se echa a rodar a carcajadas, y a modo de encantamiento y de un enredo hecho de posiciones sexuales vienen a parir lo inesperado, que me toma por asalto.


[Nunca antes me pasó, no saber en qué etiqueta hacer encajar a un texto]

domingo, 9 de abril de 2017

De Filemón, Mefistófeles y otros daimon

"Filemón y otras figuras de la fantasía me llevaron al convencimiento de que existen otras cosas en el alma que no hago yo, sino que ocurren por sí mismas y tienen su propia vida. Filemón representaba una fuerza que no era yo. Tuve con él conversaciones imaginarias y él hablaba de cosas que yo no había imaginado saberlas. Me di cuenta de que era él quien hablaba, y no yo. Él me explicaba que yo me comportaba con mis ideas como si las hubiera creado yo mismo, mientras que, en su opinión, estas ideas poseían su propia vida como los animales en el bosque o los hombres en una habitación, o los pájaros en el aire: «Si ves hombres en una habitación, no se te ocurriría decir que los has hecho o que eres responsable de ellos», me explicó. Así iba yo familiarizando paulatinamente con la objetividad psíquica, la «realidad del alma»".


Carl G. Jung 
Recuerdos, sueños y pensamientos (1962)


Aparte de coger como los dioses, se podría decir que Sting también tiene otros atributos, musicales por ejemplo...

sábado, 8 de abril de 2017

Los valiosos arquetipos


"En la medida en que lograba traducir mis emociones en imágenes, es decir, hallar aquellas imágenes que se ocultaban tras las emociones, sentía tranquilidad interna. Si me hubiera abandonado por completo a mis emociones, lo más probable es que hubiera sido destrozado por las actividades del inconsciente. Quizás los hubiera podido separar, pero entonces habría caído irremisiblemente en una neurosis y finalmente sus contenidos me hubieran destruido. Mi experimento me afirmó en la convicción de lo valioso que es, desde el punto de vista terapéutico, hacer conscientes las imágenes que se hallan detrás de las emociones". 

Recuerdos, Sueños y Pensamientos
Carl G. Jung (1962)

jueves, 6 de abril de 2017

A cualquier hombre en mi vida

Yo lo quise como una nena caprichosa
la nena vulnerable, a la que todos abandonan
Sólo para mí y para jugar al amor de un solo modo posible
Primero aprendí a mandarlo a la mierda
Luego descubrí que esa mierda era sólo mía
Que yo la fabriqué mediante la descomposición de los hilos, los más firmes del tejido
que habíamos estado armando
Que sólo yo había puesto semejante énfasis en los agujeros.
Más tarde aprendí a recoger mi propia mierda, a usarla de una forma más decente para ser capaz de desearle lo mejor.
A él también.
Alguna otra vez volveré a recordar el valor de la mierda 
para no volver a pudrir lo que él también quiera que sea.
Lo que tenga que ser.


miércoles, 5 de abril de 2017


Lo más lindo de haber aprobado un final
es habilitarse a una misma para darse un empacho junguiano. 


lunes, 27 de febrero de 2017

La abuela sabe...

Detrás de la escena... ¡del crimen!
Locación espacial y temporal: casa en el pueblo de mi abuela materna, a quien hacía tiempo no veía.
Datos anexos: yo recién salía al patio.
Observaciones: noto la presencia cercana, a 3 metros aproximados de distancia, de un sujeto masculino no individualizado. Él estaba a punto de entrar, con llave en mano, al taller donde trabaja mi primo. Lo miro, lo saludo, me devuelve amablemente la mirada y el saludo.
El after-hour: al ingresar nuevamente a la casa, y ya en mis anchas en la cocina después de haber abandonado el calor de afuera, vuelvo a encontrarla a mi abuela. Ella aguarda de pie frente al lavatorio, situado bajo una ventana que le da vista directa al patio. A paso firme en sus convicciones, me advierte: "No está disponible, es casado y tiene un nene". ¡Me caigo y me levanto! ¡Como si hubiese sacado una foto a todo color de mis intenciones más subyacentes!
Conclusiones: A veces creo que no sólo quedo al descubierto cuando la lascivia se me escapa por las palabras. Creo que, como la sangre me oxigena por las arterias y se las arregla para irrigarme y traslucírseme por todo el cuerpo. Nunca creí estar tan desenfrenada como para que mi abuela me vea (después de tanto tiempo) de esa manera, así que pongo un coto acá.

viernes, 24 de febrero de 2017

Noctámbula

¡Así, no! En Rosario, con 42º de sensación térmica, no queda más álgida opción que volverse noctámbula. Y no tener la más cálida idea de qué es lo que sucede entre las 11 y las 16 hs.

Todo sea por impedir el derretimiento de los glaciares... digo impedir el derretimiento de nuestra salud mental que todavía anda merodeando por ahí en algún sector anatómico que aún vale la pena reclamar como de nuestro dominio.


¡Salud!


viernes, 17 de febrero de 2017

Que no parezca fanatismo ni algo en la lontananza de la cordura

No hay como pasar la noche en vela leyendo material de estudio, el cual ha recibido una considerable cantidad de improperios por parte de la que suscribe como para que mínimamente se me inicie un grosero expediente en el INADI por firme repudio a cuando menos una centena de filósofos y charlatanes varios cuyas verborragias no le deseo a nadie.

Pero habiendo sido repasado este material académico con variados métodos (en los que no podemos penetrar sin caer en la obscenidad) y diferentes colores que tienen la maravillosa propiedad de convertir tesis de cátedra en algo parecido a anuncios de circo, desde la esquivada mesa de diciembre no termino de incorporar sus contenidos a todo lo que se me da por llamar masa encefálica. Será que me rehúyen por ofendidos.

No obstante, asimismo y paradójicamente, no hay como transcurrir la antedicha y tan interesante vivencia estudiantil con la infatigable compañía de Rachma 🎔 que pone todo lo que hay que poner para que una se siga esmerando pá' delante.
Vamos, que brindando con birra por anticipado nos mentalizamos con bombos y platillos (o con piano y flauta) para el éxito.

miércoles, 15 de febrero de 2017

"... Y cuando estés conmigo, yo te sacaré los ojos de sus cuencas y los pondré en el lugar de los míos y tú me arrancarás los míos y los pondrás en el lugar de los tuyos, para mirarte con tus ojos y que tú me mires con los míos..."
Jacob Levy Moreno 


domingo, 12 de febrero de 2017

A Jung siempre se vuelve

"Se me tenía por relativamente tonto y descuidado. En realidad, esto no me molestaba. Lo que me enojaba era que me creyesen un impostor y a causa de ello se me eliminase moralmente.
Mi tristeza y mi cólera amenazaban con ser inacabables, pero nuevamente sucedió algo que antes ya había observado varias veces: reinó repentinamente la calma como si un espacio ruidoso se cerrase con una puerta a prueba de ruidos. Era como si una fría curiosidad me invadiera con la cuestión: ¿Qué ha pasado aquí? ¡Estás verdaderamente irritado! El maestro es, naturalmente, un imbécil que no comprende tu modo de ser, es decir, comprende tan poco como tú mismo. Por ello desconfía, como tú mismo. Tú desconfías de ti mismo y de los demás y te tienes por ello por el Simple, el Ingenuo y el Comprensible. Se cae en el nerviosismo cuando no se comprende".


[...]

"Con el reino de las plantas se inició la presencia de lo terrenal del mundo de Dios como un tipo de comunicación inmediata. Era como si se hubiera contemplado al creador, quien se imaginaba inobservado, por encima de los hombros cuando elaboraba juguetes o piezas decorativas. Frente a este reino, el hombre y los animales «típicos» eran partes de Dios que se habían hecho independientes. Por ello podían vagar libremente y elegir su lugar de vivienda. El mundo de las plantas, por el contrario, se encontraba sujeto para siempre a su lugar de origen. Tal mundo no sólo expresaba la belleza del mundo de Dios, sino también los pensamientos, sin ninguna intención o divergencia. Los árboles resultaban especialmente misteriosos y me parecían representar el sentido incomprensible de la vida de un modo inmediato. Por ello el bosque era el lugar donde se sentía más de cerca el significado más profundo y la actividad más horrible".


[...]

"¿Cómo podían su mujer y sus hijos soportar que el marido y padre fuera un santo, cuando precisamente ciertas faltas y defectos hacían que mi padre fuese especialmente digno de ser amado por mí? Yo pensaba: ¿cómo es posible convivir con un santo? Evidentemente esto a él tampoco le fue posible y por ello tuvo que hacerse ermitaño".

Recuerdos, Sueños y Pensamientos (1963)

viernes, 10 de febrero de 2017

Depeche Mode

Tiene toda la precisa dosis de sensualidad y de lo siniestro que requiere mi libido para seguir pulsando.
El barítono será lo que será pero nada le quita lo barítono.
No sé si hace demagogia conmigo y expresa lo que quiero decir en otras palabras,
me acompaña aún en mis miserias, me excita con alevosía o me vuelve a poner en eje enérgicamente; no sé cuál es su efecto particular, si habrá alguno o si en realidad me causa tanto bien porque me está proporcionando todo este combo tan tentador y sale con fritas.
La música siempre me salva de la decadencia.

(y me gusta que Dave Gahan baile tan encantadoramente mal como yo).

Catálogo del buen gusto

Cuando las personas hayan recobrado el buen gusto y la distinción,
finalmente se habrán dado cuenta de lo que les conviene.
Hasta entonces, siempre en vistas de la preservación de la propia salud mental,
(porque esto aplica a numerosísimas situaciones) 
¡no habrá con qué darles!

sábado, 4 de febrero de 2017

Vocablos recuperados

No pretendo que me entones un panegírico 
proferido en lenguaje abstruso
profundo galimatías
pone en marcha mi mojigatería

No me muestres tampoco ese mohín
me zampas esta respuesta, tamaño chisgarabís
te quedas con una victoria pírrica entre manos,
y usando jubón en pleno verano


Delirio não tem fin.

viernes, 20 de enero de 2017

Qué le vamos a hacer

Cuando se produce lo que yo llamo una sucesión de eventos desafortunados que culminan en el desastre, más vale no devanarnos los sesos tratando de encontrar explicaciones metafísicas para dar con la causa de este fenómeno. Eludiremos de taquito atravesar aquél estado conocido como "pedo místico", como cuando Luis Avellaneda se pregunta qué significa haberse tropezado con una baldosa floja en Avellaneda y San Luis por tercera vez consecutiva después de venir de proveerse de avellanas. Muchas veces simplemente nada tiene que ver con nada y más nos vale renunciar a nuestra ambición de querer explicarlo, conocerlo y controlarlo todo. A veces sencillamente es más saludable sacar de la galera un "qué le vamos a hacer", con una sonrisa que sobrevenga inmediatamente detrás. Por lo menos en este caso, preservará mejor el resto de las funciones psíquicas para que Luis Avellaneda no vuelva a tropezar una cuarta vez distraído en aquellos desvaríos varios y comience a ejercer la eventual mejor eficacia ejecutiva que se merece un ser humano.

La música nos salva...

jueves, 12 de enero de 2017

Memorias

Una persona se acordó de mí.
Me rastreó como se buscan hoy día las personas, por Facebook.
Resulta que durante diez años se había guardado como una fotografía (de ésas en las que uno sale favorecido), una magnitud de detalles que yo ni siquiera imaginaba que alguna vez hubieran acontecido.
Los trajo nuevamente a la existencia con sus palabras.
Y yo seguía inconexa, sin conseguir registrar mi compañerismo.
Sólo un tímido paseo cargado de apuntes, hasta Pellegrini.
Pero aún así surtieron efecto y sin importar por qué, sentí sus memorias como un abrazo mullido de afecto.

lunes, 9 de enero de 2017

Mosquito

Que un mosquito ose posarse sobre una de mis gambas (al ajillo) vaya y pase. Pero que este zancudo se atreva a meterse en mi taza de vino es inadmisible.
Ah, y por si las moscas, también es inaceptable que alguien venga a criticarme por haberme servido el tinto en una taza.
¡Al gran pueblo argentino, salud!


 

Vehemencia

es una palabra que adecuadamente podría calzarme más a menudo
porque me arde no sé si de dentro hacia afuera o viceversa
o ya no importa más que sólo el hecho de que sé que me sienta bien
porque me ilumina las mejillas con el color del fuego
pero de una tonalidad bien distinta a la de la vergüenza
y me gusta porque zozobra, sacude y se atiza en una risa resonante
entusiasmo descubierto que alojaré cuidadosamente en un cuenco 
al amparo de las pródigas alas de Mercurio
 para que nunca jamás se opaque