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domingo, 18 de junio de 2017

Un hombre llamado Ove (Suecia, 2015)


    Porque por suerte no sólo se trata de la truculencia de Lars Von Trier en Escandinavia. Y tanto allí como aquí la gente puede llegar a ponerse tan molesta que a uno le cuesta conseguir su propio suicidio tranquilamente. Si se me permite, voy a decir que la historia está construida con un nivel de dramatismo en su punto justo y un humor bastante ingenioso. Sin golpes bajos, admite verse de corrido aún en sus casi 2 hs de duración. Y al final recuerden que puede ratificarse eso que se dice, que en el fondo uno tiene el corazón grande.


martes, 13 de junio de 2017

Hechos conscientes

"Donde vosotros veis cosas ideales, veo yo cosas humanas, ay sólo demasiado humanas".




Ecce Homo:1908
Friedrich Nietzsche
(sigue siendo un alivio tenerlo a mano)

sábado, 6 de mayo de 2017

Punto de inflexión

Me gusta el punto de inflexión en que algo decanta en otra cosa. A verdad decir, me atrae el cándido juego logrado. Resulta que el multiformemente inagotable Imposible justo viene a querer truncarle la paciencia y entrarle por los costados a la señora Certeza Confór, tan definitivamente redonda y cerrada sobre sí misma. Si el Ouroboros se come la cola, la Certeza se traga la lengua. Entonces, el ridículo del Imposible pulula la escena, de lo más jovial la señora Confór se echa a rodar a carcajadas, y a modo de encantamiento y de un enredo hecho de posiciones sexuales vienen a parir lo inesperado, que me toma por asalto.


[Nunca antes me pasó, no saber en qué etiqueta hacer encajar a un texto]

domingo, 9 de abril de 2017

De Filemón, Mefistófeles y otros daimon

"Filemón y otras figuras de la fantasía me llevaron al convencimiento de que existen otras cosas en el alma que no hago yo, sino que ocurren por sí mismas y tienen su propia vida. Filemón representaba una fuerza que no era yo. Tuve con él conversaciones imaginarias y él hablaba de cosas que yo no había imaginado saberlas. Me di cuenta de que era él quien hablaba, y no yo. Él me explicaba que yo me comportaba con mis ideas como si las hubiera creado yo mismo, mientras que, en su opinión, estas ideas poseían su propia vida como los animales en el bosque o los hombres en una habitación, o los pájaros en el aire: «Si ves hombres en una habitación, no se te ocurriría decir que los has hecho o que eres responsable de ellos», me explicó. Así iba yo familiarizando paulatinamente con la objetividad psíquica, la «realidad del alma»".


Carl G. Jung 
Recuerdos, sueños y pensamientos (1962)


Aparte de coger como los dioses, se podría decir que Sting también tiene otros atributos, musicales por ejemplo...

sábado, 8 de abril de 2017

Los valiosos arquetipos


"En la medida en que lograba traducir mis emociones en imágenes, es decir, hallar aquellas imágenes que se ocultaban tras las emociones, sentía tranquilidad interna. Si me hubiera abandonado por completo a mis emociones, lo más probable es que hubiera sido destrozado por las actividades del inconsciente. Quizás los hubiera podido separar, pero entonces habría caído irremisiblemente en una neurosis y finalmente sus contenidos me hubieran destruido. Mi experimento me afirmó en la convicción de lo valioso que es, desde el punto de vista terapéutico, hacer conscientes las imágenes que se hallan detrás de las emociones". 

Recuerdos, Sueños y Pensamientos
Carl G. Jung (1962)

viernes, 17 de febrero de 2017

Que no parezca fanatismo ni algo en la lontananza de la cordura

No hay como pasar la noche en vela leyendo material de estudio, el cual ha recibido una considerable cantidad de improperios por parte de la que suscribe como para que mínimamente se me inicie un grosero expediente en el INADI por firme repudio a cuando menos una centena de filósofos y charlatanes varios cuyas verborragias no le deseo a nadie.

Pero habiendo sido repasado este material académico con variados métodos (en los que no podemos penetrar sin caer en la obscenidad) y diferentes colores que tienen la maravillosa propiedad de convertir tesis de cátedra en algo parecido a anuncios de circo, desde la esquivada mesa de diciembre no termino de incorporar sus contenidos a todo lo que se me da por llamar masa encefálica. Será que me rehúyen por ofendidos.

No obstante, asimismo y paradójicamente, no hay como transcurrir la antedicha y tan interesante vivencia estudiantil con la infatigable compañía de Rachma 🎔 que pone todo lo que hay que poner para que una se siga esmerando pá' delante.
Vamos, que brindando con birra por anticipado nos mentalizamos con bombos y platillos (o con piano y flauta) para el éxito.

viernes, 10 de febrero de 2017

Depeche Mode

Tiene toda la precisa dosis de sensualidad y de lo siniestro que requiere mi libido para seguir pulsando.
El barítono será lo que será pero nada le quita lo barítono.
No sé si hace demagogia conmigo y expresa lo que quiero decir en otras palabras,
me acompaña aún en mis miserias, me excita con alevosía o me vuelve a poner en eje enérgicamente; no sé cuál es su efecto particular, si habrá alguno o si en realidad me causa tanto bien porque me está proporcionando todo este combo tan tentador y sale con fritas.
La música siempre me salva de la decadencia.

(y me gusta que Dave Gahan baile tan encantadoramente mal como yo).

Catálogo del buen gusto

Cuando las personas hayan recobrado el buen gusto y la distinción,
finalmente se habrán dado cuenta de lo que les conviene.
Hasta entonces, siempre en vistas de la preservación de la propia salud mental,
(porque esto aplica a numerosísimas situaciones) 
¡no habrá con qué darles!

lunes, 7 de noviembre de 2016

Me sobran las palabras

palabras que no osan repercutir en el cuerpo
y no atinan a surcar la intensidad caleidoscópica del alma

sustancia y resabios de un material tan insuficiente como desencarnado
pieles testigos de otras murallas (que me quiero arrancar a los 33ºC) tan evanescentes como extrañas

se empecinan en seguirle los rastros a una experiencia que también se pretende sensata
pero en su discurrir se confunden con las huellas de otras memorias, otras gentes

y colapsan, se me estallan los sentidos fugaces,
en el cielo salpicado con mojones de nombres extraviados

últimamente me sobran las palabras para casi absolutamente todo

domingo, 16 de octubre de 2016

La dicha del querer a alguien

Esa inexplicable sensación de concebir adorable todo lo suyo
De registrar su ausencia como el incremento de aquél sentimiento
De aprender a regocijarme en la dicha del querer a alguien y manifestarlo
De asumir que no quiero arriesgarme a someter este cálido y real cariño al capricho de exigirle alguna expectativa
De ofrecer lo que esté a mi alcance y atender a recibir lo que de corazón está procurándome

domingo, 9 de octubre de 2016

sábado, 8 de octubre de 2016

La queja histérica

Finalmente llega el momento en que toda obsesiva logra darse cuenta y exclamar a los 4 vientos... ¡estoy rodeada de histéricos!

Una canción para amenizar el descubrimiento.
Seguimos con la onda armenia.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Danza de consideración

haberme entregado en cuerpo y alma hasta acabar sitiada en una aridez
por descuidada, por desatenta 
por mis también idénticos demonios
en la mismísima fuente sagrada
descender con la fuerza de las circunstancias hacia las raíces
buscando el agua para volver a fluir
en la templanza de quien todo lo comprende porque el todo la contiene
porque todo está lleno de amor para hacer simpatía

(y el que busca, encuentra...)
y regenerarme en una danza que simbolice toda la consideración que puedo infundirme esta noche




La canción expresa las dificultades que sobrevienen en el destino del amor entre un muchacho de origen turco y una joven, armenia. Más o menos como las delicadas vicisitudes que frecuentan el amor de a 2, el amor del todo y el amor al sí mismo cuando intentan caminar juntos.

martes, 2 de agosto de 2016

She'eriot Shel Ha'Chaim

No soy muy afecta al pop pero esta canción de Idan Raichel Project me ha tocado hasta los huesos y confieso que no puedo dejar de escucharla a diario. Al fin y al cabo, es como concluía China Zorrilla en Elsa y Fred: "el arte te llega, o no te llega". 

"Lo que el tiempo está diciéndome,
es todo restos de vida
y vivir el momento"


.... y me gusta más la versión en vivo que la de estudio, aunque quizás el vocalista tenga algunos inconvenientes de afinación (tal vez el micrófono no lo ayude mucho), pienso que tiene muchísima más potencia (aunque la otra sea muy dulce) desde la batería que nos prepara para el arranque, la majestuosidad de los instrumentos de viento, luego el equilibrio logrado con las voces femeninas y por último, el público acompañando como si hiciera las veces de coro en el comienzo me pareció impagable. 

martes, 19 de julio de 2016

Las danzas son una de esas actividades que me transmiten la sensación de "no puedo sacarme la sonrisa de la cara" a lo largo de, básicamente, todo su transcurso.

 

 

Un Ĉoĉek en sincronía como saludo a la noche que se viste de Luna llena O

jueves, 7 de noviembre de 2013

Prendimi l'anima

Te doy mi alma
Roberto Faenza
2002

-Sabina
-Loca linda.
-Ánima. 
-Guardiana del alma. 

    A veces queremos ser escuchados sin más, sin que nos antepongan prejuicios ni nos finalicen con juicios. Y qué más decir, inevitablemente que amamos a quien nos religa, que nos hace sentir parte y todo.
    La película comienza cuando una joven, emparentada con Sabina Spielrein, trata reconstruir su historia con la ayuda de un historiador que se aparece durante su búsqueda.
    Así, a partir de la lectura de textos y cartas, y la visita a lugares decisivos se vuelven a levantar los escenarios de los sucesos que unieron a Carl Jung con su primera paciente, Sabina.
    Me pareció excelente la Sabina que devolvió a la vida la actriz Emilia Fox, es exquisita en sus detalles y en verdad enamora, esta mujer que al parecer tenía algunas ideas sobre la reforma a este sistema que oprime e inhibe a tantos niños en nombre de la educación.

Tumbala Tumbala Tumbalalaika

video

Gracias a Luis Alves (You Tube) por el video

lunes, 24 de diciembre de 2012

En busca de callitos extraviados

     El intento no fue trunco, la mano no se torció. Pero ahora, necesito recuperar los callitos de mis dedos izquierdos, los de una época que ejerce sin trastocar la buena memoria y me retrotrae a través del cable a Tierra que supo llevarme a bordo, cuando ella se sentaba sobre mi regazo y yo me apoyaba a gusto sobre las cuerdas desplazándome como pajarito errante de árbol en árbol, ensanchando los minutos hasta desembocar en una eternidad enteramente dichosa marcada solamente y dulcemente por los acordes que ella conseguía extraer de mis huidas y yo luego, quería devolverle como persiguiendo sus latidos.

    Ello requerirá de práctica, que se sabrá diaria y horaria, con cierto acompañamiento de voz... así que hago de esta entrada un comunicado, después de cuya publicación se entenderá que mis vecinos (y quienes se encuentren cerca) han quedado avisados de que la guitarra criolla y yo volveremos a surcar el aire juntas, pese a que en ocasiones me ha robado la imaginación una imagen mía sosteniendo una guitarra acústica (y esto puede oler a infidelidad), esperamos que no ofenda a nadie nuestra reconciliación. Trataré de no desafinar.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Gracias a un corte de electricidad...

     recuperé a un castaño compañero. La lluvia ya no era amena, derramaba las gotas como golpes que azotaban. La lluvia velaba la noche con ininterrumpido estrépito. La radio casi nunca suele sentarse a mi lado, menos en estos días de ausencias. Así fue que me sentí inducida a dirigirme hacia el rincón que forman mi cama y el equipo de música. Allí estaba, obturado, pequeño expulsado de mi mirada. Lo rescaté del polvillo en el que estaban sumergidas sus vestiduras. Lo desnudé lentamente, temía hacerle daño, más de lo que ya había causado el paso del tiempo. Pero su piel llevaba la misma delicadeza de aquellos años que guardaron mis recuerdos. Suspendidos, supo que volvía a ser yo. Nos apoyamos sobre la cama, tomé su cuerpo y cuidadosamente lo acomodé sobre mí. Rezumaba el aroma que esperaba encontrar. Sabía a madera encantada y clara. Transmitía el hechizo de algún bosque lejano donde existen duendes y sabios. Me animé a improvisar. Aunque creo que le despeiné las cuerdas. Se puede entrever un arrullo de algún lago surcando esas pobladas tierras mientras lo arreglo un poco. Un momento... necesito una canción que conmemore esta noche de oscuro encandilamiento. Me bañaré en el lago, ya que la brisa en las manos se siente bien. Me dejaré llevar, ya que él me ha arrastrado hasta ahí. Nunca podría haberme conducido hasta ahí bajo el dominio de mi voluntad, él me ha llamado indudablemente. Me susurró en el aire algo así como: "vení, aunque sea mordé acordes de mí y arrojáselos a la noche inquieta que truena los sueños. Dale, vení que se quiere quedar hasta mañana y jugar a nublarle la vista al Sol". Trato hecho, intentemos remediar con un poco de memoria el presente inundado. Disfrutemos el intento, mirá que puede mojarse también. Qué calidez fue que hablase él primero antes de que yo consiguiera hacerle decir unas notas... demás está escribir que demoré bastante rato en poder hacerlo. Como sea, se ingenia para no hacerme desafinar tanto y despejarme del tumulto, del barullo, del ruido a agua o a gente insomne que desde el anonimato de los edificios se atreve a desgarrar la noche a gritos. Con sólo los dos acordes que componen Songbird me sacó una gran sonrisa, de encías asomadas, pero es más que eso... instrumento querido, guitarra.

  

martes, 18 de diciembre de 2012

Los otros 363

 "Las palabras fueron originariamente ensalmos,
y la palabra conserva todavía hoy mucho de su antiguo poder ensalmador"
Sigmund Freud, Primera conferencia de introducción al psicoanálisis
 

     Existe cierta actitud asumida ante la proximidad de las festividades del fin de año, la cual provoca en mí un asombro inusitado. No reside en la voracidad con la que se presenta el consumismo, no, eso ya no me sorprende, ya que, con matices, lo vemos acechando a lo largo del año.
     A los días de la Navidad o el Año Nuevo se los ha colmado de una carga simbólica capaz de producir reminiscencias que parecen evocar en muchas personas durante las fechas cercanamente precedentes, impostergables intenciones de saludar a cualquiera, desear mutuas felicidades o los buenos días, e incluso soltar un abrazo.
     Esa diferencia, aunque encogida a causa de la brevedad en que discurre y de la supremacía de la que se jactan algunos acontecimientos, no se diluye ni se escurre, excluye y extravía a los otros 363 días, como si les impidiera desplegar su potencial emotivo de antemano, al estar desprovistos de feriado laboral o de un arbolito iluminado en su homenaje son días menospreciados, lo mismo que cuando lo que se anhela de la semana es la llegada del fin de semana o del trabajo, las vacaciones, como si indicaran que ahora se puede comenzar a disfrutar. Los calendarios los señalan como iguales, normales y apáticos, apuntándolos en idéntico color, y acentuando la diferencia nos inducen a mirar en un destacado colorido a los días festivos... aunque al mismo tiempo, haga titubear sobre la autenticidad de los gestos reproducidos estas fechas distinguidas. 
     Por ello, invito a que ¡brindemos (por) la dicha de multiplicarnos los "buenos días, las felicidades y los buenos deseos"... de todo el año!

   

"Please, don't flow so fast
You, little mountain din
I'll bottow piano sounds from you"

miércoles, 18 de julio de 2012

Quedándote o Yéndote



"Y deberás plantar
y ver así a la flor nacer.
Y deberás crear,
si quieres ver a tu tierra en paz.
El sol empuja con su luz,
el cielo brilla renovando la vida.

Y deberás amar,
amar, amar hasta morir.
Y deberás crecer, sabiendo reír y llorar.
La lluvia borra la maldad
y lava todas las heridas de tu alma.
De tí saldrá la luz,
tan sólo así serás feliz ♫






Y deberás luchar
si quieres descubrir la fe.
La lluvia borra la maldad
y lava todas las heridas de tu alma.

Este agua lleva en sí
la fuerza del fuego,
la voz que responde por tí...
por mí...
y esto será siempre así:
quedándote o yéndote".




 ♪ Quedándote o Yéndote
Luis Alberto Spinetta
Fotografías: el Sol de verano irradia los zapallitos en la casa de mi abuela