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lunes, 20 de noviembre de 2017

La Buena Luna

"Cuanto mejor sepamos alimentarnos solos, menos resentidos nos sentiremos cuando otra persona no nos alimente exactamente como nos gustaría".
Liz Greene: 1999: Los Luminares

jueves, 12 de octubre de 2017

Reconciliación / Quirón en Casa 4


Ella pensaba de sí misma que,
brindándose a su ser más preciado,
le estaba otorgando lo que se dice lo mejor,
Alojaba y sostenía en el cuenco de sus brazos,
que cada tanto desarmaba
para acercar los bocados de la papilla asfixiante recien preparada,
o para atender a sus eructos que en ese entonces eran provechitos,
que quizás no era la comida lo que más importaba
pero le bien-decía la vida,
a su manera,
porque eso es lo que se llama el amor.
Al fin y al cabo, ¿quién se atreve a definir el amor?
Yo, le prendo nombres con alfileres, por suerte no llegué a prenderle velas.
Según pasan los años, creo
todo lo que se hizo del amor para mí, hoy me alcanza.
Lo que pienso que queda por hacer, corre sólo por mi cuenta.

sábado, 7 de octubre de 2017


"Un emplazamiento astrológico describe una flecha que apunta hacia alguna parte, una energía creativa que gradualmente recubre de carne los huesos pelados de la pauta arquetípica, un movimiento inteligente que, con el tiempo, va llenando los austeros bocetos en blanco y negro del mito esencial de la vida con los colores sutiles de la experiencia y de la opción individual".

Texto: Los Luminares, por Liz Greene y Howard Sasportas.

Imagen: Luna Pérez Visairas

domingo, 10 de septiembre de 2017

Estados oníricos


    Una vuelve empujada a la vigilia por la pesadilla que es angustia, que fue en su discurrir onírico grito y paralización coercitiva por venir de un exterior que se impone a la fuerza. Pero no se reacciona sino por la inaudita impresión de que en realidad todo esto viene del interior. La lluvia truena con la intensidad plutoniana con la que una no siempre está preparada para transigir. Que conmueve hasta al que se ha fabricado y declarado una vida aparte de los fenómenos naturales. El entorno zozobra con una energía que también es, por ser inherente, constitutiva de la vida. Alguna florece y cosecha, otra, que se inclina y se resquebraja en sus consideraciones iniciales, vuelve a labrar la tierra para sí misma. Con una confianza consolidada, de que la verdad es tan grávida en sus consecuencias que termina saliendo a relucir, distinguible por su pujante presencia enredada de venas y arterias capaz de cobrarse la certeza de un Yo petulante, con la sangre que lleva por vida. 

Imagen: Maxime Sabourin

martes, 26 de julio de 2016

Sagitario apuntando a Marte

Puede ser que "la vida los llevara para donde quería"
pero también es cierto que uno de los dos jugaba con fuego,
y el otro, había descuidado el volcán que había entrado en erupción,
cuando en aquel entonces supo sostener sus dos naranjas en flor
rezumar del cáliz bajo su vientre
remover los rescoldos de sus pies,
ellos se quemaron con las palmas de sus manos
y con la Luna Llena en Sagitario apuntando a Marte

martes, 19 de julio de 2016

Las danzas son una de esas actividades que me transmiten la sensación de "no puedo sacarme la sonrisa de la cara" a lo largo de, básicamente, todo su transcurso.

 

 

Un Ĉoĉek en sincronía como saludo a la noche que se viste de Luna llena O

domingo, 26 de junio de 2016


  En tanto alma, más que hija de mis padres, me considero y por consiguiente, aprendo a valorarme como Expresión del Cosmos.

domingo, 3 de enero de 2016

El Cisne Negro

Dirección: Darren Aronofsky
(sí, sí: el mismísimo encargado de Pi)
Año: 2010


No puede ser más sincronístico este hecho: recibir el año nuevo decidida por curiosidad a mirar la película El cisne negro y destilar en su transcurso las lágrimas que me indicaban que estaba proyectando la médula de mi vida en otro contexto. Que se realiza hasta en el símbolo donde se muestra el intento de una psique desesperada por querer cruzar los límites arrancándose obsesivamente la piel.
Todos siempre supimos la historia: aquella de las hermanas gemelas opuestas de raíz, una que viste de luz y la otra menos conocida porque yace en la sombra, quienes no sólo van a hacerse la idea de entablar diálogo y reconciliarse, además van a tener que recrear el matrimonio sagrado: fundirse explícitamente para dar lugar a una mayor integridad, como cuando el principio femenino y masculino se sintetizan en un un nuevo ser...
Aunque para atravesar el proceso tengamos que ponernos de rodillas ante la crudeza de los modos con los cuales suele irrumpir nuestra Sombra, o Cisne Negro quien viene a quebrantarnos los cimientos de una estructura uniformemente sostenida, rígidamente mecánica y previsiblemente preparada. Como cuando encarnando el papel del Hades griego nuestro Señor de los Muertos arrebató a la doncella Perséfone de su perpetuo confinamiento en el útero de su polarizada madre. Donde es la fuerza del deseo, de la espontaneidad, de la astucia, de animarse a correr y a pedalear riesgos, de la sensualidad, de las sinuosidades, de la liberación, que vuelven a dar curso a la fluidez de la creatividad, de LA VIDA, porque nada podía latir allí donde nada entraba en movimiento. Con la templanza de saber que cuando nos decidamos a salir a la escena como Cisne Blanco lo haremos perfectamente renovados.
Dice Liz Greene que "en el seno de la psique hay un impulso hacia el crecimiento, que exige un cambio constante de aquellas formas mediante las cuales aquél se realiza. Lo quiera o no, el individuo debe crecer, y el ciclo del crecimiento incluye necesariamente un período de muerte, decadencia, nueva germinación, gestación y nuevo nacimiento. En la totalidad de la naturaleza se confirma este principio".